Síntomas del escorbuto
Contenidos
La carencia de vitamina C provoca síntomas como cansancio, fatiga, falta de apetito, dolores musculares y mayor susceptibilidad a las infecciones. Los primeros órganos que se ven afectados son los huesos, los cartílagos y el tejido conectivo. También puede producirse una enfermedad de las encías: las encías duelen y sangran, en algunos casos hasta se producen úlceras, e incluso se pierden los dientes.
Las fuentes alimentarias de vitamina C son principalmente las frutas y verduras frescas, especialmente los cítricos como las naranjas. Otras fuentes alimentarias, útiles para suplir las carencias, además de las naranjas y los cítricos, son: las bayas, el melón, la sandía, los kiwis; los pimientos, los espárragos, los grelos, el brócoli, la col y la coliflor, las patatas, las espinacas y los tomates, entre las verduras.
Vitamina c antiinflamatoria
La vitamina C, también llamada ácido ascórbico, pertenece al grupo de las llamadas vitaminas hidrosolubles, es decir, aquellas que no pueden almacenarse en el organismo, sino que deben tomarse regularmente a través de los alimentos.
La deficiencia de vitamina C, o ácido ascórbico, provoca la aparición del escorbuto, una afección que antaño estaba muy extendida entre los marineros que vivían en barcos y no comían alimentos frescos durante largos periodos de tiempo. Los síntomas del escorbuto son: apatía, anemia y falta de apetito, seguidos de otros signos como sangrado de las encías, caída de los dientes, dolor muscular y hemorragias subcutáneas.
Hipervitaminosis c
Por ejemplo, aumenta la síntesis y el depósito de colágeno en la membrana basal, estimula la proliferación endotelial, favorece la eliminación de especies radicales y la producción de óxido nítrico (vasodilatador).
También estimula la migración de los neutrófilos al lugar de la infección, aumenta la fagocitosis, la generación de oxidantes y la eliminación de microbios. Al mismo tiempo, protege el tejido del huésped de mayores daños al favorecer la apoptosis celular.
En condiciones de mayor necesidad de vitamina C o de mala absorción intestinal, es importante seguir una dieta adecuada. Las mejores fuentes naturales de vitamina C son las frutas y verduras, combinadas con una dieta sana y equilibrada.
Deficiencia de vitamina d
En el caso de la carencia de vitamina C, los primeros órganos que se ven afectados son los huesos, los cartílagos y el tejido conjuntivo. De hecho, la carencia de vitamina C provoca síntomas como cansancio, fatiga, falta de apetito, así como dolores musculares y una mayor susceptibilidad a las infecciones.
Además, la carencia de vitamina C tiene efectos negativos en la boca porque provoca la aparición de enfermedades de las encías, como la gingivitis, con síntomas como dolor, sangrado, en algunos casos incluso úlceras y fenómenos necróticos, hasta llegar a la pérdida de dientes.
Los niveles excesivamente bajos de vitamina C están relacionados con el escorbuto, una enfermedad que afecta al colágeno causando el debilitamiento de los huesos y cartílagos, dientes y tejidos conectivos, con signos como dolor y degeneración, a veces incluso anemia y fiebre.