Foro sobre la vitamina b12 en el embarazo
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En el embarazo, hemos aprendido, la mujer no debe “comer por dos” como decían las madres y abuelas hasta no hace mucho, sino que debe comer el doble, cuidando de ingerir todas las vitaminas y minerales necesarios para ella y su bebé.
En el cuerpo humano, los folatos desempeñan un papel importante porque participan en la síntesis de moléculas como el ADN, el ARN y las proteínas, en la formación de la hemoglobina y son esenciales para aquellas células y tejidos embrionarios.
El NICE, el Instituto Nacional para la Salud y la Excelencia Asistencial del Reino Unido, recomienda una suplementación de 10 μg/día de vitamina D durante el embarazo y la lactancia en todas las mujeres.
La vitamina C, conocida por todos como un importante aliado del sistema inmunitario, favorece la absorción intestinal del hierro no hemo (hierro de origen vegetal) y contribuye a la síntesis del colágeno, componente de los huesos y cartílagos.
Algunos ginecólogos pueden aconsejar a las futuras madres que utilicen un suplemento multivitamínico durante el embarazo, pero ¿qué dice la evidencia científica al respecto? ¿Realmente ayudan o son un gasto de más?
Betotal en el embarazo
Los mecanismos en los que interviene el ácido fólico también requieren otras vitaminas B como cofactores. Un metaanálisis que incluyó 41 estudios demostró la eficacia de los compuestos que contienen folato y las multivitaminas para reducir el riesgo de defectos del tubo neural, labio leporino y paladar hendido, anomalías del tracto urinario e hidrocefalia congénita (Goh et al 2006).El ácido fólico y las multivitaminas también mejoran significativamente el estado de ánimo y el comportamiento de las mujeres en el puerperio (Paoletti et al 2013).
ATENCIÓN: Cada terapia debe ser individualizada y controlada en cada paciente por el médico especialista con experiencia en la materia. Estas hojas informativas no pueden sustituir en ningún caso la relación médico-paciente, ni utilizarse sin un asesoramiento médico explícito.
Ácido fólico
La mayoría de las mujeres sanas con una dieta normal antes del embarazo suelen enfrentarse a éste con suficientes reservas de energía y nutrientes necesarios para garantizar el crecimiento y desarrollo normales del feto.
Normalmente, las necesidades de yodo se cubren con 3 raciones de leche o productos lácteos y 2 gramos de sal yodada al día. A las mujeres que consumen menos se les aconseja tomar un suplemento de 200 mcg/día de yodo, al menos un mes antes de la concepción, durante el embarazo y la lactancia.
Dado que sólo un tercio de esta vitamina procede de la alimentación (los otros dos tercios se obtienen de la exposición al sol, ya que la piel la sintetiza bajo la acción de los rayos ultravioleta), la mayoría de las embarazadas necesitan tomar un suplemento vitamínico, sobre todo si viven en regiones con poco sol.
La vitamina E ayuda a regular la producción de hormonas y previene las alteraciones del ciclo menstrual. En este sentido, mejora la función del sistema reproductivo y controla los radicales libres que dañan el esperma.
Deficiencia de vitamina b12 en el embarazo
Sería conveniente abordar el embarazo con un peso normal o, posiblemente, con un ligero sobrepeso, para no arriesgarse a contraer las enfermedades mencionadas o incurrir en otras dolencias, que también pueden afectar al bebé recién nacido.
Desde hace algún tiempo, existen en el mercado un gran número de multivitaminas específicas para el embarazo, que contienen todas las sustancias necesarias para que la madre y el bebé afronten con salud los nueve meses y el periodo de lactancia.
Sería una buena idea considerar dicha suplementación con su médico, también en otros temas, ya que estudios recientes han demostrado que las deficiencias, incluso parciales de vitamina D, son bastante comunes incluso en quienes consumen productos lácteos.