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Comer cuatro nueces cada día nos permite asimilar la cantidad de omega-3 que obtenemos al comer pescado regularmente, y los ácidos grasos omega-3 son un excelente aliado para prevenir el cáncer de mama.
En cosmética, se pueden utilizar las hojas de las nueces, de las que se hace una decocción que, aplicada sobre el cabello, lo oscurece de forma natural, al tiempo que ayuda a contrarrestar la caída del cabello fortaleciéndolo. Al macerar la cáscara de la nuez se extrae un valioso aceite muy utilizado en la industria cosmética y del jabón.
El extracto de nuez también disminuye la sensación de pesadez ya que favorece la diuresis y estimula las funciones de ciertos órganos internos de nuestro cuerpo, siendo los principales beneficios el hígado y el páncreas.
Contraindicaciones de las nueces
Las nueces son uno de los alimentos típicos de la tradición mediterránea. Ricas en grasas poliinsaturadas y nutrientes, su consumo habitual puede aportar importantes beneficios para la salud, especialmente en lo que respecta al colesterol; siempre que se incluyan en el contexto de una dieta equilibrada. Y cuidado con las alergias.
El contenido de fitonutrientes es alto. Están presentes polifenoles, taninos y flavonoides, que podrían ser responsables del bajo nivel de oxidación de las abundantes grasas de la semilla, principalmente mono y poliinsaturadas y, por tanto, potencialmente sujetas a fenómenos de autooxidación. También están presentes los estilbenos, especialmente el trans-resveratrol, potentes antimicrobianos que protegen la semilla de infecciones de diversa índole. Estas sustancias son especialmente abundantes en la película que recubre la semilla, donde desempeñan sus funciones biológicas.
En muchas medicinas orientales tradicionales, desde la iraní hasta la china, las nueces se han utilizado en el tratamiento de la diabetes. Las investigaciones parecen indicar, tanto con estudios prospectivos como de intervención, que el consumo habitual de nueces puede reducir el riesgo de desarrollar enfermedades metabólicas, sobre todo en las mujeres. Sin embargo, los datos son controvertidos, ya que algunos estudios muestran efectos significativos -reducción de la glucemia postprandial, reducción de la hemoglobina glicosilada- y otros no muestran resultados apreciables. Curiosamente, en muchos estudios prospectivos, el consumo elevado de frutos secos se asoció a un menor índice de masa corporal -y, por tanto, a un menor peso-, lo que por sí solo podría explicar el efecto protector observado. [9, 10, 11]
Cuántas nueces al día
Las nueces pueden comprarse frescas o secas, enteras, sin cáscara o molidas. Para quitar la piel de la nuez fresca, hay que sumergirla durante unos instantes en agua hirviendo y luego frotarla con un paño áspero. Al mezclar las nueces, ya sean frescas o secas, pero aún desprovistas de su piel, se obtiene la mantequilla de nueces. Del prensado de las nueces se obtiene un aceite, que se utiliza tanto en alimentación como en cosmética, mientras que la cáscara se utiliza para hacer un licor, el famoso nocino. También existe la leche de nueces, que se obtiene poniendo las nueces en remojo en agua.
“En el momento de la compra”, aconseja, “las nueces frescas deben tener una piel clara, pero no descolorida, mientras que las secas no deben hacer ningún ruido al agitarlas. Sugiere evitar las nueces frescas que estén húmedas o demasiado blancas y las nueces secas que produzcan ruido.
Destaca la importancia de prestar atención al almacenamiento adecuado: las nueces frescas se deterioran con facilidad y sólo pueden conservarse durante 5 días. Secas, si se guardan en un lugar fresco y seco, duran hasta 5-6 meses. Con cáscara o sin ella, deben guardarse en un recipiente hermético en la despensa o el frigorífico, pero deben consumirse rápidamente.
Beneficios y contraindicaciones de las nueces
entre las que se encuentran la B1, B2, B6 y, sobre todo, la vitamina E, que contrarresta los procesos de envejecimiento de nuestras células actuando como antioxidante; también contienen minerales como el potasio, el magnesio e incluso el zinc, que ayudan a protegernos de las infecciones.
Las nueces también tienen un buen contenido en fibra y proteínas. En particular, son ricos en arginina, un aminoácido contenido en las proteínas que es necesario para producir óxido nítrico, que a su vez ayuda en la prevención de la arteriosclerosis.