Vitamina c naranja
La vitamina C, también llamada ácido ascórbico, pertenece al grupo de las vitaminas hidrosolubles, es decir, las que hay que tomar a diario, ya que el organismo no las puede almacenar. Además, la vitamina C se disuelve en el agua y, si se calienta a altas temperaturas, se pierde por completo durante la cocción.
La vitamina C también protege el bienestar del sistema cardiovascular: los alimentos ricos en vitamina C están reconocidos como saludables para el corazón porque favorecen el mantenimiento de las paredes de los vasos sanguíneos, en parte mediante la sedimentación del colágeno. Esta función, junto con su acción de reducir el colesterol malo y los triglicéridos, ayuda a aumentar el colesterol bueno, mejorando la salud de las venas y las arterias.
Uva vitamina c
Debemos pensar en la planta como un organismo vivo que tiene características similares a cualquier otro organismo capaz de respirar y crear energía. Cada planta individual contiene miles de millones de células, cada una de las cuales ha sido creada para realizar una función específica y, en sinergia con todas las demás células, trata de mantener el equilibrio, la homeostasis de la planta. Las moléculas que componen las hojas tendrán características químicas y físicas diferentes de las moléculas que componen las ramas, que a su vez serán diferentes de las de la corteza, el tallo y las raíces.
Limón vitamina c
Los aromas que desprenden las hierbas y las especias refinan los sabores, al tiempo que aportan importantes micronutrientes como el calcio, el hierro y la vitamina C, entre otros. Todo lo contrario que la sal, cuyo consumo debe reducirse.
3. Son una fuente de antioxidantes. Un estudio ha establecido que el orégano, el tomillo, el romero, la salvia y el clavo son las plantas aromáticas y especias con mayor poder antioxidante, ya que tienen una buena concentración de vitamina C y vitamina A, que neutralizan el efecto de los radicales libres en nuestro organismo.
Frutas con más vitamina c
Así que realmente vale la pena investigarlo. Pero, ¿cómo podemos potenciar o anular los beneficios de ciertos alimentos con nuestras elecciones alimentarias y recetas diarias? Empecemos con las combinaciones virtuosas.
Quizá no todo el mundo sepa que las hierbas y las especias potencian los efectos antioxidantes de las verduras. De hecho, según el British Journal of Nutrition, sólo 3 gramos de mejorana añadidos a 200 gramos de ensalada cuadruplican su efecto antioxidante.
Además, el anetol del hinojo elimina el desagradable efecto del ajo en el aliento… así que si te gusta el ajo pero estás planeando una noche especial con amigos, mastica un poco de hinojo antes de salir (o si no es suficiente, bebe un poco de agua con unas gotas de aceite esencial de anís).
Según nos cuentan los expertos en nutrición, la sinergia entre el sulforafano presente en varios tipos de col y el selenio contenido en el pescado actúa creando una potente acción antioxidante y preventiva contra ciertas formas de cáncer.